Después de acabar con innumerables demonios con la espada kriss que descubrí en el Netherealm, mi alma dejó de estar corrupta y ascendí, saliendo del infierno. Emergí en un reino desconocido, a los pies de unas criaturas celestiales que brillaban con una luz cegadora. Me explicaron que la espada kriss es una herramienta, capaz de transformar a su poseedor en un guerrero lo suficientemente poderoso como para purificar el mundo. Yo soy su elegida, el demonio en ascenso que estaban buscando.
Atemorizada por su belleza celestial, sucumbí a la voluntad de aquellos seres. El propósito de mi existencia nunca había estado tan claro: haría lo que me pidieron y consumiría la oscuridad, trayendo la paz a los reinos. Tras hacer eso, también conseguiría purificarme por completo... ¡me uniría a ellos como un ángel de luz!
Los seres celestiales me han traido aquí, a un reino de oscuridad conocido como Vaeternus, para que comience mi cruzada contra una astuta raza de vampiros. Estas viles criaturas se alimentan de la sangre de sus presas y extienden su corrupción sigilosamente a través de los reinos. Su magia oscura es seductora y poderosa, pero no les salvaría de la pureza de mi kriss sagrado.
Así que les di caza. Cada vez que "daba paz" a un vampiro, la espada brillaba con luz divina. Sentía como si la espada y yo nos fortaleciésemos. Sin embargo, nuestra fuerza no era suficiente, ya que una mujer vampiro me superó y escapó a Edenia. Ahora mi principal objetivo es acabar con ella. Si puedo conseguir el suficiente poder como para derrotar a Nitara, ¡nada evitará mi ascensión!