Rebelion

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Rebelion

Mensaje por kanalla » Dom, 21 Mar 2021, 21:51

Supongo que no pierdo nada con intentarlo. Siempre he creído que escribir historias es como decir lo que piensas/sientes sin decirlo necesariamente. Y también supongo que los viejos hábitos no mueren... Les presento: Rebelión.








Voces gritando eufóricas, potentes, exaltadas exigiendo violencia y muerte. Mortal Kombat. Nada, nada puede prepararte para esto...

El shokan ruge enloquecido agitando sus brazos, ante centenares de soldados que animan la batalla final, celebrando una victoria anticipada. "¡GORO! ¡GORO! ¡GORO!" Shang Tsung sonríe complacido, también disfrutando del éxito, observando desde una alta tribuna en la Arena de Batalla. A espaldas de mi enemigo, me niego a la derrota y me levanto presuroso para intentarlo otra vez. Aunque sea la última vez. El hechicero alcanza a advertirle a su discípulo, y éste se voltea recibiéndome con varios golpes, rápidos para ser tan grande, que alcanzo por poco a esquivar.

Pronto advierto la proximidad de estatua gigante que sostiene una pesada cruz de acero, llena de púas. Es mi oportunidad. Motivado, concentrado, trato de llevarlo hasta la estatua. A tres pasos de distancia, lo sorprendo con un uppercut, un poco de sangre y dientes escapan de su boca, retrocede un poco y con una patada con giro en el aire logro clavarlo en la cruz de acero.

Estoy cansado, pero lo conseguí. Un molesto Tsung se levanta de su lugar, por primera vez siente que su campeón puede perder y no permitirá que eso pase. Su existencia depende ello.

-¡¡¡ACÁBALO!!!

Goro empuña sus manos, crujen los nudillos y tensa los músculos. ¡Maldición!, se desclava de la cruz. Primero la nuca, luego un brazo, después los otros, hasta que escapó. La espalda sangrante y el fuerte dolor llenaron de rabia suficiente al shokan como para soportarlo y seguir batallando. Me adelanto para acercarme, me elevo unos metros y ataco con un fuerte golpe mientras aún está resentido.

Mi puño se encontró con el pecho de Goro, la fuerza del impacto se expande fracturando el suelo, fisurándolo en varias grietas de donde, segundos después, se desprenden infinitos trozos, pero no consigo siquiera perturbarlo. Me captura con sus dos brazos inferiores, y con los superiores comienza a golpearme repetidamente, cada vez más rápido, hasta azotarme contra el piso.

Estoy acabado, casi enterrado, tosiendo y escupiendo sangre, costillas y unas cuantas vértebras rotas. Un rugido fiero del shokan advierte que no debo levantarme. El hechicero desciende desde su tribuna, brazos extendidos y manos abiertas, pretendiendo divinidad. Toca el suelo ligero y se acerca confiado, con la certeza de que he caído definitivamente.

-¿Dónde está tu dios ahora? ¿Tanta es tu fe que aún crees que vendrá a salvar tu alma? ¡Mira a tu alrededor! No hay truenos en el cielo, solo mi voz y tu agonía respirando apenas. Acéptalo, Kung Lao, el Raijn te ha abandonado.
-Traidor…
-¿Traidor? No te equivoques, no soy yo quien te ha traicionado. Tu alma es MÍA.

Solo bastó un movimiento de sus manos. Me elevo un poco y tiemblo convulsionado, fluidos escapan de mi boca, mis miembros se endurecen. Desesperación. Mi cabello se cae, la piel cede, mi rostro pierde forma. Me ahogo… quiero gritar… y todo se vuelve obscuro.

-¡¡¡RAIDEEEEEEN!!!

(Silencio)

Abre los ojos. De repente. El dios del trueno consigue reaccionar solo para presenciar el fracaso de sus esfuerzos. Miseria, decadencia, Armagedón. Mortal Kombat escribió con sangre el destino de los reinos, corrompió almas con promesas de poder y vida eterna, destruyó vidas y al final, la batalla definitiva contra el elemental de fuego debía restaurar el balance… qué equivocados estábamos. El Armagedón solo trajo la obscuridad y la noche eterna, el caos y la lluvia, el viento frío. Sumidos en el caos, el Netherealm reclamó las últimas almas que aún sobrevivan.

Y bajo esta insistente lluvia, Taven, el hijo de Argus, consiguió derrotar a Blaze y obtuvo el premio. En sus manos está el poder para desarmar a los guerreros. O destruirlos a todos. Sin embargo no pudo dejar atrás lo que sacrificó para llegar ahí. La muerte de sus padres, la locura de su hermano y la caída de su reino eran un precio injusto solo por resguardar el estatus de los Dioses Antiguos y toda La Creación. Entonces demandó explicaciones, justicia para sus caídos, y la única respuesta fueron los truenos entre las monótonas nubes del cielo. Solo Raiden se atrevió a responderle

-Para cumplir tu propósito el sacrificio es necesario, debes recuperar el balance entre los reinos. Solo el propósito importa, es la voluntad de los Dioses Antiguos…
-¿También es la voluntad de los Dioses perder a mi reino, a mi familia? ¡Tú eres el dios del trueno! ¡¿Qué hiciste por evitar el Armagedón?!
-No hay victoria sin sacrificio. Lo siento, Taven.
-¿Lo sientes? No… ¡Aún no has sentido NADA!

Taven ataca a Raiden, derrotándolo en un corto kombate con poco esfuerzo, y el hijo de Argus desafía a los Dioses Antiguos con sus nuevos poderes adquiridos. Pero los Dioses le negaron a sus intenciones, y al instante un relámpago fulminante cae en un potente impacto, que destruye parte de la cima de la Pirámide. El dios del trueno apenas puede ver entre el desastre, y rato después, cuando se disipó la nube de polvo, consigue ver a una silueta levantarse con dificultad. Contra toda posibilidad y ante la mirada incrédula de Raiden, Taven sobrevivió al poderoso ataque.

El Armagedón queda inconcluso, su propósito no fue concretado, aún los reinos quedaron al borde de la destrucción. Taven volvió a refugiarse en lo que queda de Edenia, y desde ese día su rencor maldijo a los Dioses Antiguos con guerra. Una guerra a la que él mismo llamó REBELIÓN.




C A P I T U L O U N O
Ha pasado tiempo desde el Armagedón. Seido y Chaosrealm fueron destruidos, pero Edenia consiguió sobrevivir. El castillo se levanta de nuevo con el trabajo de los habitantes que quedan, y solitaria en un rincón Kitana recuerda en silencio a su madre Sindel, a quien perdió también en kombate, conteniendo con amargura la pena. Taven se ofreció a ayudarla y con el tiempo se convirtió líder. Ambos, durante años de sacrificio y trabajo, lograron salvar el reino. Fue así él se ganó el respeto de la gente y también ganó, de poco, el corazón de la princesa.

Entonces, junto con la ahora Reina Kitana, Taven fue aclamado como el nuevo Gobernante de Edenia.

El Salón del Trono, la habitación más grande del castillo del reino. Unos peldaños largos adornados con velas llevan al trono escoltado por dos dragones de oro. A sus espaldas, con amplios telones rojos a ambos lados, un grabado de un guerrero atravesando el cuerpo de un dragón. A la izquierda del trono, una estatua de Argus sujetando con ambas manos una espada, y a la diestra una de Delia sujetando una vasija. Aquí estaban reunidos Taven y una de las pocas guerreras sobrevivientes, Jade.

-Espero que no estés aquí para cuestionarme… otra vez. Por favor, Jade, no puedes ser tan insistente.
-Lo sé, pero las desapariciones continúan y la gente comienza a preocuparse. Y ellos te van a cuestionar. Aparta tu orgullo, Taven, no hay razón para estar en conflicto con los Dioses Antiguos. Habla con Raiden.
-No hablaré con nadie. Ellos me enfrentaron contra mi hermano en su Mortal Kombat, perdí a mi familia y no han hecho nada por ayudar a recuperar Edenia. ¿Qué te hace pensar que nos ayudarán? Kitana restauró este reino ella sola, yo estuve siempre apoyándola. Tú, que te dices su ”amiga”, deberías hacer lo mismo. Edenia también es tu reino.
-No cuestiones mi lealtad con Kitana. O con Edenia. He kombatido a su lado y por el reino mientras dormías plácidamente protegido por Orin. Kitana pasó por lo mismo que tú y, sin embargo, nunca perdió ni la fe ni la esperanza. Los Dioses antiguos te dieron la oportunidad de revertir el Armagedón y la rechazaste.

En un acto de ira, Taven arranca la espada de la estatua de Argus y la decapita, volviéndose con violencia contra Jade.

-VETE CON ELLOS, ENTONCES. ¡Edenia nunca más se someterá a dios o a invasor! Yo haré que sus cabezas rueden ante mis pies y todos nosotros seremos libres.

Ambos se quedan mirando fijo por unos instantes, cuando en ese momento son interrumpidos por un guardia que alista su arma al instante, preparado ante cualquier situación. Ella siente la impotencia superarla, dejándola sin palabras, convenciéndose de que ésta no es más que otra conversación inútil.

-No estamos en guerra, Taven...

Jade abandona furiosa el Salón del Trono con paso presuroso, dejando a Taven junto al guardia. Él mira la espada y, finalmente, la deja caer.

-¿Todo bien, señor?
-Sí… todo bien, puedes bajar tu arma. ¿Dónde está tu Reina?
-En el Jardín de Piedra, toda la tarde.
-Gracias, puedes retirarte.

Rápidamente el guardia regresa a su posición, mientras Taven se dirige al trono y se sienta pensativo.

-“Solo vas ahí para entrenar. ¿Qué te tiene tan inquieta?”

En el Jardín de Piedra ya se nota la cercanía del Otoño. La caída eterna de las hojas secas, infinitas, de los árboles negros cubriendo un suelo aún lleno de primavera. Ajena, lejana, introvertida, Kitana olvida mientras entrena junto a la tranquila soledad de las estatuas que le rodean. Desde siempre mostró habilidad con el filo del acero. Con cada golpe cortaba el aire que apenas rozaba su largo cabello, mientras que el sol radiante dibuja tardío la sombra de sus rápidos movimientos. Inalcanzable, para muchos era un deleite tan solo verla, para varios un deseo ganar sus favores. Y aunque pueda ser indiferente a todos ellos, su corazón quizás no lo sea tanto.

Taven, a prudente distancia, la observa con curiosidad y decide acercarse. Despreocupado ante, quizás, algún corte “involuntario”, camina confiado sabiendo que no necesitará defenderse. A dos pasos, solo la extrema cercanía de la punta de la espada a su garganta detiene su caminar. En ese instante cruzaron miradas y así permanecieron un momento.

-¿Acaso los guardias no son suficientes que te refugias tan seguido en tu espada?
-Quizás los guardias no sean suficientes para protegerte de MI espada…

Ella sonrió con mirada cautivante y bajó su arma lenta a la altura del corazón del hijo de Argus.

-… pero tengo todo el refugio que necesito.

Él solo esboza una sonrisa, anticipándose a las intenciones de Kitana.

-Sabes que mi prioridad es Edenia, ya tendremos tiempo para cuestiones personales. Baja tu acero y dime por qué frecuentas tanto el Jardín en estos días.
-Es el cielo, se ve diferente. Se respira humedad en la brisa. Creo que viene el Invierno…
-¿El Invierno? ¿Otra vez Jade con sus necedades? Tan solo es el Otoño y su llovizna nocturna, esos atardeceres largos que tanto te gustan. No deberías escucharla, mira a tu alrededor y contempla lo que has logrado. Edenia está viva otra vez. Gracias a ti.
-Te lo agradezco también, pero no puedo pasar por alto el problema de las desapariciones. Seria una negligencia de mi parte. Como Reina no puedo defraudar a mi pueblo, ni a la memoria de mis padres. Por favor, Taven, déjame hablar con Raiden.
-Está bien, habla con él. Sin embargo, no dejes que sus palabras o las de Jade te envicien. Como tú, quiero lo mejor para Edenia, lo hago por el reino, por nosotros. Te doy mi palabra de que no hay Invierno que amenace tu sueño.

Ella no se convence, pero sus latidos pueden más que cualquier razón. Sus palabras son la única razón que necesita escuchar. Kitana deja de lado su espada, mientras sostiene con ambas manos las de Taven.

-Lo sé, solo dame a mi también la oportunidad de demostrártelo…

Aunque Taven permaneció esquivo, Kitana logra conseguir sus labios y robarle un beso. Más tarde ellos se encontraron en la intimidad. Ella le cantaba una dulce melodía al oído mientras se perdían entre sueños de libertad. La ilusión consumaba sus instintos y un “te quiero” les acercaba todavía más. Y al final, cuando se acallaron los anhelos y sus ojos se reconciliaron, con ternura ella roza los labios de Taven con la punta de los dedos. Kitana cierra sus ojos entregándose a un sueño profundo, mientras Taven se levanta sigiloso hacia una habitación contigua, donde se encuentra con un solitario personaje que lo espera paciente. El desconocido habla con preocupación.

-El Raijin no debe venir a Edenia. No permitas que Kitana le hable, podrían descubrirnos.
-Yo me ocuparé de eso, tú asegúrate de cumplir tu parte.
-Todavía faltan almas para realizar la Invocación, pero la guerra es un hecho. Los Dioses Antiguos están sentenciados y al final solo habrá un único dios. YO seré ese dios.
-Como sea, conversaremos mañana. Debo preparar todo, nada debe comprometer nuestra guerra.

Taven regresa a su habitación, evitando ser descubierto, mientras que el desconocido mira hacia lo alto empuñando su mano.

-Esta guerra, MI guerra… Rebelión. Recién comienza.
Última edición por kanalla el Lun, 22 Mar 2021, 23:39, editado 1 vez en total.
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Re: Rebelion

Mensaje por maxi new sub-zero » Dom, 21 Mar 2021, 22:12

Huy, quién es ese desconocido? Shang Tsung? Great Kung Lao? Parece que Liu Kang no volvió a ser humano. Cuanta intriga!!

Muy buenos párrafos descriptivos. Me sentí sentado al borde del jardín viendo a Kitana entrenar.

Saludos!
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Re: Rebelion

Mensaje por The ST. Jimmy » Lun, 22 Mar 2021, 17:20

Que cosas. Esto en verdad es algo fuera de la norma. No me jacto de consumir mucho contenido fanmade de Mortal Kombat, pero aun así, esta combinación de personajes e historia es algo que no se suele ver muy a menudo. Una continuación del Armageddon, usando a Taven como un personaje central, ¿Taven con Kitana? En verdad es algo fresco.

En términos de escritura, solo veo algunas cosas menores como la falta de algún punto o una palabra aquí y allá. No sé si este consejo sirva (o quiza hasta lo haces) pero siempre que tengo que presentar algún texto largo suelo pasarlo primero por word. El autocorrector de word esta lejos de ser perfecto pero sirve para identificar algún que otro error que puede pasarse por alto. Igual esto es encontrarle el pelo al huevo. Como dije, no es algo que haya estado muy presente a lo largo del capítulo.

Por último, solo quiero recalcar lo clásica que fue la pelea del Gran Kung Lao con Goro al principio. Y no lo digo como algo negativo. Si mi memoria no me falla, tanto el personaje como el evento eran cosas que solían estar muy presentes en tus escritos en la época en la que fanfiction solía rebosar de vida. Supongo que lo que quiero decir es que es un clásico tuyo volver a leer algo como eso.

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Re: Rebelion

Mensaje por kanalla » Mar, 23 Mar 2021, 01:12

Antes de seguir, (muy) agradecido por los consejos y comentarios. Y gracias por animarse a leer. Mientras tanto les dejo el segundo capítulo a ver qué tal resulta. Espero que bien, ñam. Sin más que agregar, empecemos.

Postdata: en el contexto del argumento, "Raijin" es una forma despectiva para referirse a Raiden.







Para proteger los reinos el sacrificio es necesario. Renunciar a una vida para defender otras, asumir la responsabilidad de competir en Mortal Kombat por la libertad de un reino y sus almas. Y por ello tuvimos pérdidas lamentables, como la de Kung Lao. Sí, en la época que Raiden cayó en la locura y con la ausencia de Liu Kang, todo pesó sobre los hombros del descendiente de El Grande. Con valentía enfrentó a nuestros enemigos, pero cuando ayudó en el ascenso del hijo de Argus fue víctima de los filos de Baraka. El sacrificio es un costo que podemos aceptar y será recordado como héroe. Que los Dioses Antiguos le tengan en su gloria.


C A P Í T U L O D O S
Raiden estuvo algún tiempo castigado por sus pecados, cuando trató de vender el reino que debía proteger a Shao Kahn. Los Dioses Antiguos le concedieron una oportunidad de redimirse y así evitar que el Invierno vuelva a caer sobre nosotros. Con su ayuda conseguimos que Liu Kang y su espíritu se reconciliaran, y limpiándolo de todo vicio su integridad fue restaurada. Junto a los últimos guerreros sobrevivientes del Earthrealm ayudó en la reconstrucción durante todos estos años. Y aunque queda mucho trabajo por hacer, es requerido por su Maestro Raiden. He traído al mortal acá ante su presencia en el Templo de los Cielos, a incontables cielos sobre las cumbres más altas. Un nuevo mal nos acecha, no permitiremos que suceda otra vez.

-El Armagedón fue un gran castigo para los reinos, no podemos estar toda una vida kombatiendo.
-Es cierto, Liu Kang, pero debemos intervenir y tu presencia es requerida. Debes ir a Edenia con Raiden ahora, el Invierno amenaza con traer la guerra.
-¿Y Kitana? ¿Ella está bien?.
-No dejes que nada estorbe tu propósito. Solo el propósito importa. Mantén tu fe en los Dioses Antiguos, Liu Kang, ellos te guiarán.
-Lo sé, Maestro, iré de inmediato.

Frente a nosotros, Raiden abre un portal a Edenia y ambos inician su viaje. Kang se siente un poco defraudado. Por mucha fe que tenga incluso hasta la voluntad más tenaz puede desgastarse por tanto conflicto. Solo una cosa le mantiene motivado. Su mente quizás esté enfocada en su propósito, pero su corazón no puede olvidarla. Los años no han sido suficientes para agotar el deseo. Y tal vez, solo tal vez, pueda al fin consumar lo que tantas batallas le han negado. Solo espera que su princesa, ahora reina, no lo haya olvidado.

Edenia. La guarida del castillo escolta a los viajeros hacia el tan ansiado reencuentro. El camino se hace interminable hasta que al final de una larga alfombra, cubierta de pétalos blancos entre los árboles víctimas del Otoño, Kitana les espera sonriente llevando un largo vestido negro ceñido, adornado con encajes y coronada de lirios. Liu nunca la ha visto tan hermosa. Mientras Raiden acude al encuentro de Taven, Kitana se reúne con Liu Kang. Un cálido abrazo cierra el reencuentro. Él no cabe en su alegría y ella, sosteniendo su mano, le invita a caminar por el Jardín de Piedra. Recordaron, lamentaron, rieron, y la caminata concluyó frente a La Kripta donde descansan Argus, Delia y la Familia Real.

-Tengo las mismas dudas que tu Maestro. He visto los cielos y sé que algo está mal. Mucha gente ha desaparecido y temo que el Invierno alcance Edenia.
-Evitaré que tus temores se hagan realidad. Sin embargo, sabes que no es la única razón por la que quise venir…

Kitana suspira leve y baja la vista, mientras Liu Kang toma sus manos y busca recuperar su mirada.

-Has estado mucho tiempo ausente. Mi corazón se rompió cuando te creí muerto y la partida de mi madre terminó por destruirme. Te extrañé, y mucho, pero tampoco encontraba consuelo. Y después de tanta miseria mi sufrimiento fue aliviado. Recuperé mi reino, mi vida y yo… Yo estaba sola. No es tu culpa, quizás ninguno la tenga, aún necesitaba de alguien que me apoyara. Liu Kang, recuerda que alguna vez quise que reinaras conmigo cuando derrotaste a Shinnok, pero permaneciste junto a Raiden, tu Maestro. Tu responsabilidad pudo más que nosotros. Ahora no puedo estar contigo, he entregado mi corazón a alguien más…

Liu pierde el aliento y el vacío llena su interior. Pero en ese momento acude Taven a saludarlo.

-Shang Tsung... Shao Kahn... Shinnok... Nombres poderosos se cuentan entre tus triunfos. Tus hazañas son leyenda. Gracias a los Dioses Antiguos que acudiste al llamado de Kitana. Bienvenido a Edenia, Liu Kang, me encargaré de que todos tus requerimientos sean un cumplidos.
-Agradezco tu hospitalidad, Taven, pero no necesario. Raiden me trajo para evitar una guerra.
-Sí, para Raiden siempre estamos en guerra. Pero antes por favor permite que Kitana te lleve a tu habitación. Tienen mucho aún de qué hablar, me imagino.
-En otra ocasión, empezaré de inmediato. Solo necesito que me aclares algo: Cuando te enfrentaste con Raiden, los Dioses Antiguos casi te destruyeron, y sin embargo estás aquí. Ni con toda tu divinidad pudiste sobrevivir a ese ataque. Raiden te vio morir…

Un incómodo silencio los rodea a todos. Kitana intenta evitar una posible discusión, pero Taven, sin perder la compostura, se adelanta casi irónico y le contesta a Liu Kang.

-No eres el único que puede volver muerte. Tu Maestro ni siquiera supo cómo lo derroté.

Una expresión entre sarcasmo y desafío llena el rostro de Taven, sin embargo Kang evita el conflicto y se retira. Se despide de ambos y se abandona el castillo hasta perderse entre la gente. Sacrificio, Renunciar a una vida para defender otras, asumir la responsabilidad de competir en Mortal Kombat. Eso es ser el Elegido. Es el peso que debes cargar.

Ya siendo de noche, esa fría noche, Jade hace su ronda de rutina. Al poco andar se percata de sombras que se deslizan veloces, murmurando dialectos entre ellas. Ella continúa su camino, pero atenta a su entorno. Sin embargo, alguien la sostiene por la espalda y la detiene. El Enemigo le susurra al oído su sentencia.

-Tú alma es MÍA.

En un corto forcejeo Jade se libera y enfrenta a su enemigo. Ataca constante con pies y puños, pero el extraño bloquea firme y le devuelve un golpe certero contra el pecho. Ella retrocede unos pasos y vuelve a insistir en su ataque, y nuevamente el Enemigo contraataca con otro golpe en el pecho. Y así en cada intento, hasta que los latidos de Jade se hicieron densos y cuando ya no pudo continuar, el Enemigo le sostiene la cabeza y la empuja despectivamente, como apartando un estrobo, cayendo a su merced. Jade retrocede arrastrándose mientras el Enemigo la acecha hasta que levanta su mano sobre el hombre y dice unas palabras antes de rematarla.

Muy a tiempo, Liu Kang alcanza a intervenir y derriba al Enemigo. Éste se reincorpora rápido y contraataca. Entre rugidos, el Enemigo golpea constante obligando a Kang a mantenerse defensivo, quien aprovecha un segundo donde su atacante queda indefenso y le devuelve una patada de revés para apartarlo. El Enemigo ataca otra vez y Liu Kang le recibe con un fiero golpe a la cabeza y consigue derribarlo. Golpeando el suelo, el Enemigo se levanta para embestirlo y en un salto intenta caer con golpe de puño sobre Kang, quien lo evade y el impacto de la caída quiebra el suelo.

El Enemigo asumió que la batalla se extendió más de lo necesario y escapa veloz. Liu Kang lo deja ir, prefiere asistir a Jade quien está aún mal herida en el suelo.

-¿Estás bien, Jade? ¿Pudiste ver quién es?
-Él está entre nosotros… él traerá el Invierno... él dijo que que así será...
-¿Qué fue lo que dijo?
-Muerte al Raijin… ¡muerte al Raijin!… MUERTE AL RAIJIN.

Kitana pasó lo que quedaba de la noche junto a Jade para atenderla y protegerla si el Enemigo intentara contra atacar. Nadie pudo dormir esa noche, la guardia entera recorrió el castillo y sus alrededores. Durante los siguientes dos días y sus noches, Taven y Kitana lideraron una exhaustiva búsqueda para hallar al enemigo. Y aunque la gente cooperó, no encontraron nada. Pareciera que, literalmente, desapareció.

-No puede escapar del reino. Raiden cerró los portales y nuestros guardias ya están cazándolo. Es solo cuestión de tiempo. El culpable pagará con su vida. De nuevo gracias por estar aquí, Liu Kang.
-Lo atraparemos. Confía en los Dioses Antiguos, Taven, ellos nos guiarán a la victoria.

Taven y Liu Kang celebran el apoyo mutuo y una eventual victoria con un seguro apretón de manos, pero la mente de Liu Kang divaga buscando la presencia de Kitana. Ella mira seria y en silencio a Jade mientras descansa en otra habitación, recuperándose del ataque. Kitana está vestida de guerra, armadura ligera y sigilosa, un par de espadas de filo aserrado cruzan su espalada a la altura de la cintura. Después de un momento de silencio, ella se acomoda su máscara para entonces sontener la empuñadura de sus espadas.

-Desde este momento en adelante... ésta es MI guerra.
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Re: Rebelion

Mensaje por The Shaolin Nun » Mié, 24 Mar 2021, 23:05

Es una historia muy envolvente. Ya tenía tiempo que no leía un fic de nueva publicación que me atrapara tanto. Me encanta que se presenten eventos después del Armageddon. Es una gran idea que Taven sean uno de los protagonistas de la historia, y bastante interesante el tema de él y Kitana. Nunca lo hubiera imaginado. Está muy bien planteado.

La batalla del primer capítulo fue sorprendente.

Está muy bueno el fic. Espero ver el siguiente episodio próximamente.
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Re: Rebelion

Mensaje por kanalla » Sab, 27 Mar 2021, 20:35

Hola de nuevo, ñam. Agradecido de los comentarios y de las personas que aún leen fan fiction. No pretendo que sea una historia extensa, pero sí espero que los anime a leer, a que se interesen por la trama y que tengan algo entretenido en qué perder el tiempo. Veamos si lo hacer que valga la pena. Empecemos...






El hijo de Argus consumó su destino destruyendo al elemental de fuego. El premio encarnó en él, el poder de un dios. Se suponía que debía traer el balance, despojar a los guerreros de sus habilidades y detener el Armagedón. Lo que nadie previno, el tercer efecto, fue que Taven quiso corregir la realidad a su manera. Cuestionó a los Dioses Antiguos y los culpó por obligar a su padre a su padre a crear la Búsqueda que vició a su hermano. Pretendió ejercer su recién adquirida divinidad, desafiarlos si fuese necesario. Quiso ser el último dios, el Único Ser, pero su insolencia les ofendió y su pretensión le fue negada. La guerra fue declarada, REBELIÓN. Desde el Armagedón la noche se hizo eterna y el viento frío trajo la lluvia, la miseria, la decadencia y la desgracia. El Invierno. Pero al final los reinos que quedaron sobrevivieron para levantarse de nuevo.

Después de mi muerte, es el Enemigo quien me ha traído de vuelta entre los vivos con una propuesta. Mi peor Enemigo busca mi salvación mientras que Raiden me dejó morir. Mi peor Enemigo quiere una tregua, mientras que Raiden salvó solo a Liu Kang su preferido. Hoy podré recuperar el reino, recuperar mi alma. Ni siquiera dios es invencible ante el justo.


C A P Í T U L O T R E S

Que no quede sitio en Edenia que no sea registrado. Durante dos días y sus noches, un grupo de guardias al mando de Liu Kang y otros al mando de Kitana, hicieron una exhaustiva búsqueda para hallar al Enemigo, y aunque incluso la gente cooperó generosamente, no encontraron nada. Perdieron todo rastro y ella, cediendo a la frustración, no podía hacer justicia por su amiga Jade. Mientras Taven se muestra complacido, desde que huyó el Enemigo ya no había desapariciones. Para Taven era tan solo un problema resuelto.

-Liu Kang logró expulsarlo cuando lo derrotó esa noche. Debe temer de nosotros. Nuestros problemas han terminado, la amenaza del Invierno era la estupidez de un dios paranoico.
-Él no se ha ido, Taven. Está esperando a que bajemos la guardia. Debo verlo muerto, que no quede duda que ha sido destruido. Nada ni nadie someterá mi reino de nuevo.
-No perderé mi tiempo buscando un fantasma, No le daré razones a Raiden para manipularme. Y tú tampoco deberías…
-No se trata de Raiden. Aparta tu rencor y apóyame, tu reino te necesita... Yo te necesito.
-Un día más, Kitana, solo un día más. Por ti haré lo necesario, pero no permitiré que Raiden te arrastre a su locura. Búscame aquí en el Jardín cuando termines. Búscame aquí cuando entiendas que no necesitas sufrir para para valorar tu felicidad.

Kitana se marcha y reinicia la búsqueda de inmediato, dejando Taven solo en Jardín de Piedra. Aumentó a los guardias disponibles, revisaron cada sitio otra vez y mantuvieron cerrados los portales. Pero nada pudieron encontrar. Ella comenzó a cuestionarse. “Taven tenía razón…”. Tal vez ya no hay amenaza que temer. Para Liu Kang, solo quedaba un lugar dónde buscar: la Kripta. Si no hay forma de salir de Edenia, la Kripta es el único lugar que le queda para esconderse. Ambos guerreros entraron sigilosos en lugar. Hacía más frío de lo normal. Durante su larga caminata encontraron las tumbas de varias generaciones de reyes y ella se detuvo frente a los ataúdes de sus padres, Sindel y Jerrod. Los observa en silencio unos segundos hasta que Liu Kang le señala el suelo. Sombras veloces susurrando dialectos extraños, incomprensibles, “<Muerte al Raijin>”, corriendo hasta el final de un cavernario pasillo.

Siguiendo las sombras llegaron a una habitación enorme de tenue iluminación, que los atrapa en una sobrecogedora sensación de encierro. También se escuchaban voces. Se acercaron precavidos y con sorpresa encuentran a Taven junto a un dispositivo de tortura en el cual mantiene a un moribundo Ermac como prisionero. A poca distancia un sujeto masivo con vestido con una armadura familiar, quien se mantenía inmutable y (por ahora) pasivo mientras sostenía con ambas manos el legendario Martillo de Ira. En ese momento, quién sabe de dónde, aparece la última persona que esperaban ver. El Enemigo ingresa a la habitación y Taven siquiera intenta capturarlo, solo se limita a permitirle el paso. El Enemigo se acerca a Ermac, y entonces se revela como el mismo Shang Tsung.

Tsung se nota delgado, cabello demasiado largo y negro, algo pálido y avejentado, uñas largas y ojos ausentes. Ubica el índice sobre el pecho de Ermac y pronuncia un conjuro, mientras mueve su dedo como si enrollara un hilo. Como un delicado lucero azulado, un alma es extraída y Ermac grita de dolor; no solo una sino se escuchan varias voces resonando al mismo tiempo. Uno tras otro, los gritos no perturbaron a Shang Tsung, y repitió el proceso varias veces más.

-Los edenianos fueron mi recurso temporal, pero tú tienes de sobra las almas que faltan para recuperarme. Primero caerá Edenia, y aquí el Raijin caerá. Pronto reclamaré el Reino de La Tierra y los Dioses Antiguos también caerán. Esta guerra será mi victoria definitiva.

Ermac levanta la mirada, a penas, y responde a Tsung en un idioma antiguo de Outworld.

-<Esta guerra nos destruirá a todos. Tú eres el Inviero, la miseria y la decadencia, la lluvia y el viento frío. Tu odio te ha cegado, tu ambición te ha maldecido. ¡Nunca tendrás tu guerra!>

Con un rápido movimiento de su mano, Shang Tsung corta la garganta de Ermac y lo silencia.

-Esta guerra, MI guerra… Rebelión. Recién comienza.

Observando ocultos desde distancia prudente, Kitana pierde el aliento. Su corazón disminuyó, negándose a creer lo que presenciaba. Ella quiso intervenir, pero Liu Kang la detuvo, advirtiéndole que es mejor esperar la oportunidad antes que ceder a los impulsos. Para él es mejor atraparlos a todos de una vez dentro de la Kripta antes que puedan hacer algo. Kitana apura el paso, pero se siente asfixiada, a veces tropieza, su respiración la agota. El pasillo es infinito, la salida cada vez más lejana, y pronto Liu notó que las sombras rondaban por montones en todos lados. Y sin percatarse se detienen frente a la amenazante presencia del sujeto con armadura cargando el Martillo de Guerra. El sujeto se retira el casco sin apuro, mostrando el rostro de un viejo y olvidado enemigo. Con Kitana indispuesta, Liu Kang se adelanta defensivo frente a ella y se prepara para la pelea.

-¿Reiko?

El casco cae pesadamente al suelo. Reiko alista el Martillo, asume posición de batalla, corre contra Liu Kang empezando el ataque.

-¡Yo soy Shao Kahn! ¡YO SOY SHAO KAHN!

Reiko busca a su víctima con violentos ataques, gritando como demente. Kang evade (muy) a tiempo cada golpe hasta que logró golpear las costillas de Reiko un par de veces e intentó robarle el arma. Pero la furia de Reiko manejando el Martillo impedían toda estrategia que Kang pudiera intentar. Kang era derribado una y otra vez contra el suelo, cada contra ataque se hace insuficiente hasta que termina siendo sometido por los golpes del Martillo, dejándolo arrinconado entre el suelo y un muro cercano. La demencial carcajada de Reiko hace eco en el entorno. Liu Kang hace un esfuerzo para levantarse y así reintegrarse a la pelea, pero para Reiko ya solo falta asestar el golpe final.

-¡¿Por qué nunca te mueres?!

Sorpresivamente Kitana se adelanta en posición de kombate para interponerse ante el falso Kahn, desenfunda sus dos espadas de filo aserrado y antes de que Reiko pudiese siquiera reaccionar ella ya tiene sus armas clavadas en el pecho de Reiko. Entonces ella fuerza las espadas para abrirlo para dejar expuesto un corazón inerte reanimado con hechicería.

-Shao Kahn está muerto. Tráeme a Taven.

El rugido de la derrota pone a un impotente Reiko de rodillas ante Kitana. Las espadas aún están clavadas en su pecho drenando sangre negra hasta que la hechicería no pudo pudo sostener más el corazón. En la distancia, Tsung percibe la derrota del falso Kahn, y envía a Taven de regreso al castillo para los preparativos de la guerra inminente. Ella permanece estoica y desafiante. Ojos llenos de odio, le devolvió una mirada fría a Liu Kang. Él solo guardo silencio, ni siquiera trató de acercarse. En el rostro de Kitana, solo una lágrima solitaria se atrevió a caer por esa mejilla.

Solo una. La última.
Última edición por kanalla el Dom, 28 Mar 2021, 00:54, editado 1 vez en total.
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Re: Rebelion

Mensaje por maxi new sub-zero » Dom, 28 Mar 2021, 00:12

Uff, al comenzar el segundo capítulo y la entrada en acción de Liu Kang, pensé "se viene la novela romántica de Kanalla". Por suerte duró poco, al menos por ahora. Si bien lo que dice Kitana se contradice con el hecho de que ella fue el ancla del alma de Liu Kang por un tiempo entre Deception y Armageddon, creo que cualquiera que lea disfrutará cómo quema a Liu Kang con su "yo te ofrecí estar al lado mío, pero elegiste a Raiden, así que andá con él y no me jodas". jajaja.

El tercer capítulo fue interesante. Definitivamente era Shang Tsung el enemigo, su frase lo delató. Sin embargo, hasta que no se reveló a sí mismo, pensé que tal vez Shang Tsung se estuvo disfrazando de Taven todo este tiempo, sobre todo por lo que Liu Kang le dice de que Raiden lo vio morir. Excelente el Ermac prisionero (aunque no me imagino cómo capturaron a uno de los seres más poderosos), y la locura de Reiko pensando que el ES Shao Kahn. jejeje

Lo único que me incomoda leer es que uses paréntesis en el relato, cuando se pueden usar comas. Se que es típico de tu hablar (años leyendo tus posts, jajaja), pero en un texto literario me choca un poquito. Además también veo que te comes letras en algunas palabras.

Obvio son pequeñeces que no evitan el disfrute de la historia.

Saludos!
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Re: Rebelion

Mensaje por The ST. Jimmy » Dom, 28 Mar 2021, 17:45

Bueno, vengo de dos capitulos seguidos. Al igual que Maxi, el capitulo dos parecería setear una especie de triangulo amoros entre Liu, Kitana y Taven. La relacion de los dos primeros siempre fue tan abstracta en los juegos, y es interesante cuando se tratan estas cosas: Ambos siempre quieren estar juntos pero a la hora de elegir, siempre algo termina siendo mas "importante". Aunque esto es mas del lado de Liu, Kitana siempre parecio mas comprometida con su relación. Por ende, resalto esta perlita de Maxi: "yo te ofrecí estar al lado mío, pero elegiste a Raiden, así que andá con él y no me jodas". Esa respuesta de Kitana en el capitulo dos fue muy poderosa hahaha

Respecto al capitulo tres, disparo la trama a velocidades supersonicas, aunque tiene sentido dado que dijiste no pretende ser una historia extensa. Quiza hubo *demasiada* revelación para mi gusto, dado que la frase del comienzo hizo que los pocos engranajes en mi cabeza empezaran a creanear teorias de quien podria haber sobrevivido y quienes podrian estar esperando en las sombras y siento que tuve poco tiempo para teorizar. De todas formas, dudo que esto quede aca, no creo que Taven vaya a caer tan rapido. Reiko como Shao Kahn siempre es algo que me gusta ver hehe.


Y bueno, lo voy a decir, para mi Tsung no es el único "Enemigo". Para mi que Kung Lao fue revivido por el hechicero tambien y anda resentido con Raiden y Liu Kang por haber salido del Armageddon bien parados hahaha

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Re: Rebelion

Mensaje por Abbadon el Saqueador » Vie, 16 Abr 2021, 12:21

Y que tenemos aqui, el ultimo invierno 0.2, ja.

Es interesante ver los mismo elemento jugar de nuevo, por otro lado tu estilo de escribir es distinto al punto en casi no lo reconozco de antes, menos complicado y mas rapido, eso tienes sus pro y contras: hace que el estilo fluya(me puede leer esto con facilidad) pero supongo que hace que el "feeling" caiga, bueh es lo que es y la verdad no me voy a poner critico con eso.

De los demas siento que es una nueva version de una vieja historia, arreglando algunas cosas coo usar a reiko en vez de shao khan y hacer a taven y raiden una presencia, es como ver MK1 y luego ver los mismos eventos en MK9: sientes que es igual y no lo es.

Meh, quien sabe, quizas kronica lo hizo.

Pd: comenta en mi fic carajo (:conf) XD
"dejad que arda todo. solo deja que arda todo..."

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